La Puntita 16
- Domingo, Abril 5, 2009, 14:09
- La puntita
- Agregar un comentario
El colapso financiero de Estados Unidos no significaba para México más que un “catarrito”, según el diagnóstico de Carstens. La autopsia dirá si vive ―opinaría el cartonista Dzib.
Dos mil millones fueron entregados por el gobierno federal a la maestra Elba Esther Gordillo. Así pudo ejercer su generosidad y su preferencia por los Hummers. Pero nadie sabe si esa cantidad fue en pago a la factura por su participación en las elecciones del 2006 o por concepto de adelanto a la que se espera tenga en las de 2009.
Salinas dijo que en México no podía haber un Estado rico habiendo tantos pobres. Y lo que el Estado poseía, a título de administrador, se lo dio a los ricos. La cantaleta fue abrumadora: el Estado era mal empresario y sólo los empresarios privados podían y debían administrar las empresas hasta entonces estatales. Los bancos, las siderúrgicas, las distribuidoras de gas fueron trasladadas, a precio de regalo, a los empresarios privados nacionales. Fracasaron y fueron objeto de rescate sólo para que después las empresas que no se supo hacer competitivas fueran vendidas al capital transnacional: BBVA, Santander, Scotia Bank, Techint, Gas Natural. Lo mismo piensan hacer con Pemex. Falta que lo logren.
La palabra que pronunció y la causa que lo movió jamás serán olvidadas. Quienes lo duden pueden consultar su nombre en cualquier buscador de internet: Andrés Leonardo Gómez Emilsson.
En grandes desplegados, la Cámara Nacional de la Vivienda y otros eminentes organismos empresariales acusaron al alcalde Adalberto Madero de un “grado intolerable de corrupción”. Más tarde, la CANADEVI presentó una cautelosa denuncia al cabildo y a la contraloría municipal de Monterrey. Dejaron para después su presentación al ministerio público. Si la CANADEVI resulta congruente y eficaz en su denuncia, Madero quedará eliminado de la carrera hacia el gobierno del estado; de lo contrario, no sólo convertirá al controvertido munícipe en candidato de Acción Nacional, sino muy probablemente en el próximo gobernador de Nuevo León.
El embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza, habló con mayor autoridad y certidumbre que el gobierno mexicano respecto al ataque armado al consulado de ese país en Monterrey: “los responsables serán llevados pronto ante la justicia. Nadie debe creer que puede atacar un recinto del gobierno de los Estados Unidos impunemente”. Esto es así porque, de embajador, Tony Garza ha sido ascendido al importante cargo de procónsul del Imperio.